cabecera
Portada del sitio | Áreas | Internacional |
  • 0 comentarios 
  • Versión para imprimir de este documento Versión imprimir
asesoria

El 20 de mayo la OMS afirmaba que había contabilizado ya unos 8.500 casos de gripe A y que 72 habían fallecido a causa del virus. En todo el mundo. Bueno, pues sepa el lector que en España mueren 520 personas cada año ¡por gripe común! Y unas 20.000 en Estados Unidos. Y se calcula que unas 500.000 en todo el mundo. Cada año, insistimos. ¿Y lo que está provocando la gripe A es motivo de una alerta nivel 5 en la OMS y de una movilización como la actual?

En terminología médica se emplea el nombre de Síndrome Psíquico Colectivo para definir el hecho de que miles de personas sientan de pronto los mismos síntomas que los descritos en los medios de comunicación. Edgar, el niño de cinco años que dicen fue el primer humano contaminado por esta gripe, no debe ver, leer o escuchar medios de comunicación porque se recuperó de su mal ¡comiendo helados! En contraposición, un bebé de 20 meses cuyos padres sí debían hacerlo murió de la misma cepa tras haberle hecho consumir los médicos antivirales en un hospital de Texas (Houston).

El doctor Roberto Giraldo, experto mundial en el sistema inmunitario, recuerda con sentido común que cualquier patología infecciosa requiere de tres condiciones para que se expanda. 1) La presencia del agente infeccioso. 2) Un modo de transmisión. 3) La presencia de un huésped susceptible.

Y afirma claramente que para que alguien sea vulnerable a un virus, un hongo o una bacteria -es decir, para contraer una enfermedad infecciosa- su sistema inmune, sus defensas, tienen que estar muy bajas. De lo contrario es imposible desarrollar una enfermedad infecciosa. De ahí que asevere que “esto último es lo más importante. Y es precisamente lo que no está siendo tratado de forma adecuada por las autoridades. Están transmitiendo la equivocada idea de que todo aquel que esté en contacto con el virus va a enfermar. Ignorando que la inmensa mayoría de las veces los agentes infecciosos son neutralizados por nuestros mecanismos de defensa. La simple intuición y el sentido común enseñan que si uno está fuerte no enferma”.

Así que si quiere protegerse de éste o de cualquier otro virus ¡cuide su alimentación y su cuerpo! No necesita vacunarse para nada. Sólo quieren venderle una vacuna cuya eficacia cuando aparezca jamás se habrá constatado y cuyos efectos secundarios serán imprevisibles.

Sepa para su tranquilidad además que dos investigadores del Lawrence Livermore Laboratory de California (EEUU) acaban de comparar los marcadores de los chivatos genéticos de las epidemias de 1957, 1968 y 1977 concluyendo –lo han publicado en BMC Microbiology- demostrando que la mayor parte de las moléculas que delatan la malignidad no aparecen en el H1N1 surgido ahora en México. “Esta falta de similitudes no significa necesariamente que el actual virus H1N1 no vaya a ser un problema grave pero sugiere que carece de muchos de los atributos que han hecho letales a anteriores brotes”, explicaría Tom Slezak, uno de los autores del trabajo. Por su parte, la viróloga Wendy Barclay -del Imperial College de Londres- ha explicado que las secuencias genéticas del virus apuntan que sólo afecta a las vías respiratorias superiores y no a los pulmones como la cepa de 1918 por lo que a su juicio las consecuencias de la famosa gripe A serán “leves, como las de una gripe normal".

En suma, la afirmación hecha el pasado 19 de mayo por la Directora General de la Organización Mundial de la Salud (OMS) Margeret Chan de que “hay peligro de que la nueva gripe actúe con la aviar y se vuelva más peligrosa” carece de fundamento.

Cabe agregar que la ONU y representantes de 30 laboratorios farmacéuticos establecieron también ese día las bases para iniciar la fabricación masiva de una vacuna contra el virus de la gripe A –ahora llamado A/H1N1 que queda más científico- en el momento en que la Organización Mundial de la Salud (OMS) “decida si es necesario producirla y con qué contenido vírico”. Porque resulta que la industria tiene ya “prototipos de vacunas preparados a los que sólo habría que añadir las dos o tres cepas predominantes del A/H1N1 que decida la OMS”. Es decir, apenas dos meses después de aparecer el virus de marras ya afirman algunos laboratorios farmacéuticos estar en disposición de fabricar ¡5.000 millones de dosis! según ha manifestado la propia Margaret Chan. No han sido capaces en décadas de fabricar una vacuna eficaz para la gripe común pero en dos meses ya van a poder comercializar vacunas para un virus que acaba de aparecer y del que no se sabe casi nada.

¿Alguien medianamente inteligente se lo puede creer? ¿Huele o no a podrido todo esto?

Rafael Palacios

Puedes acceder al artículo completo en la Revista Discovery Salud: http://www.dsalud.com/numero117_1.htm

Añadir un comentario

Construcción Metal Sanidad Educación Transportes y Comunicaciones General Limpiezas Administración Alimentación y Hostelería