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El Juzgado de lo Social número 2 de Valladolid ha declarado nulo el despido de una trabajadora de Michelín en Valladolid, cuando estaba de baja médica y por tanto tendrá que ser readmitida. No es frecuente, sobre todo en los últimos tiempos, encontrar una sentencia en la que se declara nulo un despido; en este caso el de Isabel M. F., trabajadora de Michelin España Portugal S.A.

El cuarto Fundamento de Derecho de la sentencia, de 15 de enero de 2015, firmada por María del Mar Navarro Mendiluce señala: "No acreditada la falta de disminución de rendimiento que en todo caso estaría prescrita, acogiendo el reciente criterio del TJUE mantenido en su sentencia de 11 de abril de 2013 resulta que no justificado el despido del mismo ha de ser declarado nulo con las consecuencias legales inherentes: readmisión con abono de salarios desde que se produzca el alta médica hasta la misma".

En el fallo, tras el estudio de la jurisprudencia existente, la titular del Juzgado de lo Social número 2 dice: "La parte actora acredita la existencia de indicios de que la conducta de la empresa tuvo móvil discriminatorio por estar de baja por causa de lesión cervical que se prolongaba por seis meses con un anterior proceso el año anterior pues la notificación del despido tiene ligar transcurridos los seis meses de iniciada la segunda baja constituyendo tal proximidad temporal un indicio de tal motivación, correspondiendo a la empresa la carga de probar la existencia de otros motivos reales para la medida, máxime cuando resulta acreditado que hay al menos 21 trabajadores que con los niveles de rendimiento de la demandante no han sido despedidos poniéndose pues de manifiesto la discriminación en los términos que se indica pues si con los mismos resultados a los demás trabajadores se les mantiene no se justifica porqué se extingue la relación laboral con la trabajadora".

También el fallo recoge la reiterada jurisprudencia, a partir del año 94, suprimida la nulidad del despido en situación de enfermedad se ha ido abriendo paso una práctica cada vez más frecuente en el ámbito laboral que consiste en despedir al trabajador por el hecho de estar enfermo. "Pero es que el Tribunal Constitucional (…) va más allá al admitir que la discriminación supone un comportamiento contrario a la dignidad de la persona y a los derechos inviolables que le son inherentes (art. 10 CE) y que la enfermedad puede constituir un factor de discriminación (…)".

Respecto a las conductas (diferencias con un compañero, desidia y falta de colaboración) que alegó también la empresa en la carta de despido, en la sentencia se dice: "Ninguna prueba se ha practicado respecto a la primera y con relación a las otras contienen tal nivel de indeterminación y contenido calificativo y no fáctico que difícilmente pueden entenderse suficientes formal y materialmente a los efectos que se plantean. En todo caso -aunque se acreditara su comisión-, se habrían producido antes del inicio de la baja de 7 de enero de 2014, y si notifica la apertura del expediente el 15 de julio de 2014 se ha de estimar que las faltas estarían prescritas tal como alega la actora en su demanda, al haber transcurrido el plazo de prescripción larga establecido en el art. 60 del TRET, sin que en trámite de alegaciones la empresa se opusiera a la estimación de la misma".

El ’caso de Isabel’ ha sido -y es- objeto de debate entre la plantilla de la factoría en Valladolid de Michelín España Portugal SA. CGT, que en todo momento ha apoyado a Isabel M.F., ha visto incrementada su representación en las recientes elecciones sindicales, a pesar de la injerencia empresarial en el proceso.

Hechos

Isabel M. F. trabaja en Michelin España Portugal SA en la factoría de Valladolid desde el 1 de diciembre de 2010, como operadora de máquina con la categoría PI2. En 2011 y 2012, la actividad de Isabel fue calificada de satisfactoria, según la evaluación de la empresa. "El resultado del logro obtenido es de 0 en ambas anualidades y en 2013 es de 1. Al menos 21 trabajadores de la empresa han tenido calificaciones consecutivas en tres años de 0, siendo una media de 1/6 de trabajadores los que en las evaluaciones reciben tal calificación", según consta en la sentencia.

En uno de los Fundamentos de Derecho la jueza-magistrada expresa: "Se imputa a la trabajadora descenso voluntario y reiterado de rendimiento cuando de satisfactorio se ha calificado en 2011 y 2012 con grado 0 por lo que un progreso al nivel 1 en modo alguno puede ser calificado de descenso. Sin entrar a valorar el requisito subjetivo de voluntariedad se ha de señalar que no concurre siquiera el objetivo de disminución, pretendiendo la empresa justificar la calificación en un comportamiento continuado mas es lo cierto que si 0 se califica de satisfactorio no se justifica que la progresión de un punto se califique de descenso".

"En 2013", añade el fallo judicial, "[Isabel M.F.] ha venido trabajando como conductora de central de banda Lovee de formulación, máquina que tiene cierto nivel de exigencia física a nivel de hombros al exigir carga de material elevando brazos de forma reiterada a lo largo de la jornada".

Isabel. M.F. ha estado de baja por IT del 27 de julio al 2 de agosto de 2013 iniciando nueva baja por IT el 7 de enero de 2014 situación en la que continúa a fecha del juicio, celebrado el 13 de enero de 2015.

El diagnóstico de ambas bajas es "dolor de cuello" y la contingencia "enfermedad común", con partes médicos que acreditan cervicobranquialgia izquierda y dolor periescapular izquierdo, radiculopatia crónica leve y degeneración discal c6-c7.

Sin embargo, el 16 de julio de 2014, Isabel M.F. recibió un escrito fechado el día anterior en el que se le comunicó el inicio de un expediente disciplinario. Al día siguiente la trabajadora presentó las correspondientes alegaciones. El día 28 del mismo mes, la empresa le comunica su despido disciplinario por falta muy grave de "disminución voluntaria y continuada en el rendimiento normal del trabajo".

Ante esta situación, la trabajadora impugnó la resolución unilateral de contrato "por estar viciada de nulidad radical, ya que el despido bajo apariencia de unas causas disciplinarias, esconde una vulneración del derecho a la no discriminación, procederse por parte de la empresa al despido de la actora, la prolongada situación de baja por IT por dolor de cuello la actora indica causado por el esfuerzos realizados en el trabajo", según se puede leer en la sentencia.

Isabel M.F. también alegó que de concurrir alguna falta la misma estaría prescrita y que en todo caso no se ha producido disminución de rendimiento.

Contra la sentencia cabe recurso de suplicación ante la Sala de lo social del Tribunal Superior de Justicia de Castilla y León.

Fuente: http://www.ultimocero.com/

Más info: http://webs.ono.com/cgtmichvall/

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