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La “Plataforma para el reciclaje” consiguió reunir ayer (29-diciembre), en una tarde fría y que invitaba más a quedarse en casa que a salir a la calle, a una millar y medio de personas unidas en la misma protesta contra la pésima gestión económica de Gersul, el consorcio responsable de la gestión de los residuos en la provincia de León.

La manifestación partió puntualmente de la plaza Julio Lazúrtegui para realizar un recorrido que por la Av. Huertas del Sacramento, el puente de los Faraones, la Avenida de las Américas y la calle de La Puebla, finalizaría frente a la sede de la Diputación Provincial de León en Ponferrada.

Esta es la tercera manifestación promovida en Ponferrada y en la provincia de León contra la subida abusiva de la tasa de reciclaje. Un impuesto que pagan tanto los particulares, como los negocios y las empresas, y que aumentó espectacularmente en más del cien por ciento hace dos años, poniendo en evidencia la mala gestión de los fondos públicos por parte del presidente del consorcio, el popular José Antonio Velasco, también alcalde del pueblo berciano de Congosto.

El año pasado, después de las dos importantes manifestaciones convocadas en la capital del Bierzo, que reunieron a más de diez mil personas entre ambas, la presidenta de la Diputación Provincial de León, Isabel, Carrasco, acobardada ante la masiva respuesta ciudadana, ordenó la suspensión del cobro del impuesto y anunció que éste sería revisado a la baja.

La Diputación Provincial presentó a los contribuyentes, en el caso de un ciudadano particular, una primera liquidación en concepto de “Tasa por la prestación del servicio de gestión de residuos sólidos urbanos de la provincia de León” por importe de 12,50 euros, en el mes de octubre de 2007. Este importe correspondía al ejercicio impositivo del año 2.005. Y más en concreto, a nueve meses de ese periodo.

El ejercicio del año 2006, correspondiente a la demarcación de Ponferrada, le costó al mismo contribuyente la cantidad de 15 euros. Una tasa que se mantuvo sin modificación durante el año siguiente (2007), ya metido el país en plena crisis económica. Sin embargo, por motivos que desconozco, ambos ejercicios se presentaron al cobro en el mismo año (2009). Y ese mismo año, se le presentó también al sufrido contribuyente un tercer recibo, correspondiente a l ejercicio del año 2008, por un importe de ¡38 euros! Es decir, que el coste del servicio aumentó de un año para otro ¡más de un cien por ciento! Ese último recibo incluía un periodo voluntario de cobro situado entre las fechas 20/09/2009 y 20/11/2009, y fue el que dio origen a las manifestaciones del año pasado.

También hay que considerar que estos importes, referidos a pequeños negocios o empresas, se pueden multiplicar hasta por diez, en el primer caso, y por cincuenta en el segundo. Personalmente yo he visto una tasa por valor de 1.750 euros correspondiente a l ejercicio del 2008, correspondiente a una gran empresa. Con cifras así es relativamente fácil hacerse una idea hasta qué punto la recaudación correspondiente a este impuesto es cuantiosa.

Este último año (2010), la tasa del ejercicio 2009 correspondiente a una vivienda, ha vuelto a ser de 38 euros. Así que de rebajar el importe, como prometió Carrasco, nada de nada. O al menos a los contribuyentes particulares. Porque en el caso de la empresa antes citada, esta cantidad sí se redujo sustancialmente. En concreto, en un recibo que me mostró el líder del PRB Tarsicio Carballo, la tasa había sido rebajada a la cantidad de 500 euros anuales. ¡Una rebaja, a todas luces, importantísima y, según cómo se mire, muy poco respetuosa con el ciudadano medio, que es el que ha protagonizado las denuncias en la calle.

“Por una tasa justa y ecológica”

Tras la misma pancarta utilizada en la segunda manifestación del año pasado, y en la que podía leerse “Por una tasa justa y ecológica”, los representantes de la plataforma integrada por partidos políticos (MASS, IU, PB y UPD), la Federación de Asociaciones de Vecinos y Bierzo Aire Limpio, iniciaron la marcha durante cuyo recorrido se hicieron sonar consignas en contra del presidente de Gersul y la presidenta de la Diputación, al tiempo que se pedía su dimisión. “Manos arriba, esto es un atraco”, fue uno de los eslóganes más coreados. También abundaron las exigencias de responsabilidades económicas y penales para los mencionados, haciéndose referencia en una pancarta a la sorprendente desaparición de la Fiscalía, en un caso en el que debería haber intervenido de oficio ante la evidencia de la pésima gestión económica y medioambiental del consorcio.

En la marcha se situó también, en la retaguardia de la misma, la Asociación Cultural Ecobierzo, con un lema propio en el que exigía transparencia a Gersul. Además, en un comunicado emitido horas antes de la protesta, la asociación solicita a los partidos políticos “que exijan la realización de una auditoría independiente que establezca las responsabilidades jurídicas y económicas de lo que parece una muy pésima gestión de los fondos públicos“. De hecho, tal solicitud la ha realizado también públicamente Ecologistas en Acción sin obtener respuesta hasta la fecha.

La manifestación finalizó con la lectura de un comunicado en el que se criticaron las graves deficiencias en la gestión de los residuos de Gersul, se exigieron responsabilidades en la pésima gestión y se pidió la recuperación por separado de la fracción orgánica de los residuos urbanos. Asimismo se culpó a los grandes ayuntamientos, como los de León, San Andrés del Rabanedo y Ponferrada, de incumplir con sus obligaciones relacionadas con el reciclaje, lo que incrementa injustamente la factura de los contribuyentes de municipios mucho más respetuosos con el medio ambiente. Por tal consideración, se solicitó que la tasa referida al tratamiento de los residuos urbanos (RSU) se aplique en función de la producción en cada municipio.

El manifiesto.

No es de recibo pagar una tasa de reciclaje, por rellenar el vaso de un macrovertedero.

Si hay un tema con nombre propio en esta provincia, en el que quienes nos representan, han demostrado su incapacidad, ineficacia, prepotencia, falta de trasparencia y respeto por la ciudadanía, este se llama Gersul.

La planificación, gestión y desarrollo suponen un rotundo fracaso, medioambiental y económico que sus garantes no están dispuestos a reconocer, a pesar de los lamentables datos de ineficiencia ecológica y del agujero económico que pretenden que paguemos solidariamente los ciudadanos.

El Consorcio para la Gestión de Residuos Sólidos de León, la Diputación Provincial y la Junta, no han movido un dedo para remediar una situación en la que cada día terminan en el vaso de rechazos unas 300 toneladas sin más tratamiento que la compactación. Una parte de estos desechos es materia orgánica que no se recicla, y la que se recicla para compost no se puede comercializar, ni tan siquiera regalar por su mala calidad, presentando partículas de residuos no orgánicos como plásticos y cristales.

La actividad de biometanización contemplada para la producción y comercialización de electricidad, sorprendentemente tampoco ha llegado a ponerse en funcionamiento.

Un panorama desolador, en el que más del 80 % de los residuos no se reciclan ni recuperan, y en el que los métodos utilizados tanto para obtener compost como para la recuperación de materiales, no funcionan.

No nos cansaremos de decir que la mayor fracción de la basura que producimos, es materia orgánica (el 49% de los residuos producidos). Es la fracción más importante y más fácilmente reutilizable, y por lo tanto, una gestión adecuada de la basura tiene que primar la recogida selectiva de esta fracción. Ésta es la única manera de aumentar los residuos compostados y de aumentar la eficiencia en el tratamiento de los RSU, ya que los residuos que se envíen a las plantas de compostaje estarán menos contaminados con otro tipo de residuos no biodegradables y, por lo tanto, no compostables: como es nuestro caso, en el que mezclamos en el mismo contendor la orgánica con otros residuos (marrón, orgánica y resto), haciendo inviable su gestión.

Por ello reclamamos que:

  • Si se cobra una tasa de reciclaje exista la obligación de reciclar los RSU, sin excepciones , y que esta tasa se adecúe al servicio prestado.
  • Que la tasa debe variar según la generación de RSU de cada municipio y lo mejor es que la gestione cada entidad local. Tampoco es justo que todos los ciudadanos de los pequeños municipios de la provincia paguen la incompetencia de los grandes ayuntamientos.
  • Consideramos que se debe penalizar a los municipios que no faciliten la separación de residuos y su reciclaje.
  • Que exista una obligación para los municipios de una recogida de materia orgánica limpia, aparte del resto de residuos que también se segregan, como el vidrio, el papel o los envases.
  • Que se realice un inventario de vertederos ilegales y se endurezca la persecución de estos atentados contra el medio ambiente, responsabilizando a los municipios como competentes en materia de RSU.
  • Y para finalizar recordar que la única política realista para evitar tener que pagar tasas eleva das de recogida y reciclaje de basuras, así como de evitar los problemas que generan los residuos, es reducir el consumo de bienes innecesarios. La mejor basura es la que no se produce.

Sí al reciclaje. Pero no a esta tomadura de pelo.

Un ecologista en El Bierzo.

http://www.ecobierzo.org/?p=13617

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