CGT denuncia la mala gestión y falta de respeto hacia los trabajadores sanitarios, por parte de los gestores de la sanidad en Castilla y León

La Sección Sindical de CGT en la Junta de Castilla y León, como el resto de profesionales Sanitarios, que inicialmente se encomendó al buen hacer de los gestores de la Sanidad de Castilla y León, a todos sus niveles, y que confió, en la buena voluntad de los mismos, está harta de la mala gestión y las continuadas faltas de respeto hacia los profesionales sanitarios, así como el resto de trabajadores del sector, y por ende hacia los usuarios de nuestra sanidad, con la adquisición, tarde mal y nunca, de equipos de protección, que desde el principio de esta crisis han sido: escasos ( porque digan lo que digan ustedes, no ha habido suficientes y así lo demuestran las imágenes de compañeros cubiertos con bolsas de basura), ineficaces ( porque así lo demuestran los test realizados a los trabajadores, que a día de hoy alcanzan casi el 50% de los trabajadores que han tenido o tienen el COVID-19), y defectuosos, ya que no cumplen con los mínimos establecidos para evitar el contagio, tal y como se ha demostrado con una primera retirada de mascarillas hace un mes, y nuevamente el 7 de mayo por el Jefe de Servicio y Seguridad y Salud en el Trabajo de la Gerencia Regional de Salud D: Francisco Javier Roig Valdivieso, que confirmo en el expediente 2160812, que las mascarillas de la marca SUBOLUN KN95, presentaban una eficacia de filtración del 51% – 57%, cuando debería ser mayor del 92%, dejando pasar más del 40% de las partículas, cuando no deberían dejar pasar más del 8%.

Estas mascarillas que han estado a disposición de nuestros compañeros en toda Castilla y León, NO CUMPLEN con los requisitos que exige la normativa en estos casos.

No contentos con ello, desde los Servicios de Prevención de Riesgos Laborales de algunas   provincias, han tenido la poca profesionalidad de disculpar el error diciendo que: “independientemente de que no cumpla todos los requisitos de la normativa, esto no significa que los trabajadores hayan estado desprotegidos” y que “en los últimos días, no se ha constatado un incremento del número de casos entre los profesionales, manteniendo la tendencia descendente en dicho número”. Como si esto, junto con la retirada apresurada de las mascarillas, fuera solución, o alivio, para todos aquellos trabajadores que las han usado en los últimos días y para sus familias, que ahora tienen la incertidumbre y el miedo de haber sido contagiados por no haber sido protegidos por sus gestores como la ley y la moral les obliga.

Ya está bien de excusas, ya está bien de tratar a los trabajadores de la sanidad y a sus usuarios como si fuéramos simples peones de un tablero de ajedrez que manejan a su antojo. Detrás de cada uniforme, hay una persona, una familia… hagan el favor de hacer BIEN su trabajo, ya que nosotros, ya hemos cumplido con el nuestro, que es atender a nuestros pacientes, paliar su dolor y reducir lo máximo que hemos podido el sufrimiento que esta pandemia ha generado.

Ante esta más que lamentable situación, desde la Sección Sindical de CGT en la Junta de Castilla y León  de SACYL, nos dirigimos a ustedes para que, desde ya, tomen las medidas oportunas para su subsanación, y EXIGIMOS:

Que se proporcione de una vez por todas el material de aislamiento necesario: mascarillas, batas, guantes… a todos los trabajadores expuestos de forma intensa y directa como son: médicos, enfermeros, tcae, técnicos superiores, celadores, operarios de servicio, operarios de oficio, oficiales de mantenimiento, personal de limpieza, personal de seguridad, y un sinfín más de trabajadores de los respectivos hospitales de Castilla y León, con la calidad que marca la normativa española y comunitaria y la cantidad suficiente, para que no tengamos que seguir oyendo lo de que “una mascarilla tiene que durar 45 días” o que “hay que compartir las batas impermeables porque no hay”…o “se han acabado los guantes y no sabemos cuándo llegaran más”.

Que se dote a los respectivos hospitales de los recursos humanos necesarios, de todas las categorías, para poder dar la atención que los pacientes necesitan. Algunos colectivos no han sido reforzados, y han tenido que trabajar en unas condiciones de estrés inaceptables.

 Que se revisen los criterios o protocolos de realización de los test de tal forma que se confirme el diagnostico a todo el personal testado, mediante serología, utilizando la técnica ELISA, que es mucho más fiable y precisa que los test rápidos. Y priorizando a los trabajadores más expuestos al virus.