CGT de Segovia critica la visita del Papa

 

LA VISITA DEL PAPA (II): INDESEABLE PARA MUCHOS, MÁSDESPILFARRO PARA TODOS

La religión católica ataca de nuevo. En una incansable demostración de ofensa ydesprecio hacia el prójimo (algo muy propio de ella) vuelve a la carga con este maltratadopaís; y es que a su jefe o bien le gustan estas tierras (algo lógico a la vista de cómo letratan los gobernantes y otras fuerzas vivas) o es que decididamente quiere volver areconquistar para la rancia causa de la cruzada espiritual unas almas que, en unasignificativa mayoría, hace tiempo que le dijeron a él y a su religión católica que no sólono le quieren sino que aborrecen de su fe.

Y lo hace como es su costumbre; con alevosía, prepotencia y despilfarro; como debe seren una religión que no sólo se resiste a perder sus injustos e injustificables privilegios sinoque además hace gala, ofensiva e insultante, de su poderío e influencia.

Poderío a nivelde Estado, que no de sociedad; influencia parcial y `puntual, que no general. Pero aúnasí, y desprovista de los oropeles de antaño, profundamente cuestionada y abandonadageneralizadamente sigue siendo un referente oscuro, cada vez más extraño y alejado,muy alejado, de la realidad social y espiritual de una gran mayoría social, por mucho quesiga siendo la religión mayoritaria en el estado español.

Y a pesar de todo ello la contumacia y el esperpento se unen a partes iguales ahora porobra y gracia de la celebración de las Jornadas Mundiales de la Juventud y por más obray más gracia del Gobierno. Un Gobierno que dice representar a un Estado Aconfesional(que es lo mismo que nada), democrático y de derecho, que sin embargo lejos dereconocer la realidad de dicho Estado, se empeña en seguir apoyando, subvencionando ymanteniendo una cuestión particular, como es la iglesia católica, por mucho que searrogue una representación mayor. Porque se mire por donde se mire la religión, incluidala católica, es un asunto de particulares que en absoluto debe trascender a la vida políticay mucho menos condicionarla como lo está haciendo.

El papa, representante de un estado teocrático, tan arcaico como sui generis no deberíatener el tratamiento de jefe de estado sino de representante de una organización decarácter particular, y si su reino no es de este mundo para nada debe de aprovecharse delas miserias o grandezas de ese mundo. Si quiere venir allá él y sus acólitos, al resto quenos dejen en paz. Y los gastos que generen sus visitas, incluida esta a España, que lasufraguen sus seguidores.

Porque, además de tanta ofensa y tanto calvario como la religión católica nos hacepadecer, tenemos que sufrir el escarnio, el intolerable y humillante escarnio de tener quesufragar con fondos públicos parte de los cuantiosos gastos de esta nociva visita (es decirdinero de todos los españoles aunque no profesen esta religión), sin contar losimportantes recursos públicos que se pondrán a disposición de la visita.

Y todo elloteniendo en cuenta la difícil situación económica del país y la precariedad que sufrenmillones de personas en el estado español, católicos incluidos.

En definitiva, y por las características que la rodean, esta visita supone una manifiestaaberración de quienes la defienden y apoyan; gobierno, jerarquía católica, medios decomunicación en general y otras fuerzas vivas económicas y sociales, y un despreciableatentado contra la libertad, la dignidad y el derecho de una importante parte de lasociedad que sufrirá, una vez más, la imposición, el autoritarismo y el despilfarro de unmal denominado estado democrático y de derecho

Porque no es bienvenido, porque su visita molesta, ofende y nos gravainjustificadamente, por ello y por tantas razones…. ADIÓS PAPA.